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Obsesiones y TOC
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El TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) es un trastorno que aparece entre el 0,1% y el 2,5% de la población general, siendo más frecuente en hombre que en mujeres. El inicio se sitúa en la adolescencia y en la adultez joven. Se trata de un trastorno por ansiedad, por lo que la lectura relacionada con este tipo de trastornos siempre será útil para la correcta comprensión del TOC. La persona que tiene un TOC presenta pensamientos obsesivos, recurrentes que son vividos como ajenos, es decir, que genera de forma involuntaria. La temática en dichas obsesiones es muy diversa: limpieza, contagio, evitación de catástrofes… y son considerados por el pacientes como inútiles, ridículos y sin sentido. Estos pensamientos le generan mucha ansiedad y un gran malestar por lo que se ve “impulsado” a realizar una serie de comportamientos o rituales compulsivos que no se viven como algo placentero sino que se ven “obligados” a hacerlos, sintiendo que no pueden evitarlo. A corto plazo ayudan a reducir el malestar generado por la obsesión al menos a corto plazo, ya que a largo plazo mantienen el problema. Las compulsiones estarán relacionados generalmente con las obsesiones, así cuando una persona tiene una obsesión con la contaminación evitará tocar cosas (evitar tocar las escaleras del metro) o personas (evitar tocar a sus hijos para no contaminarlos) o se lavará de forma compulsiva. Frecuentas son las compulsiones al lavado de manos, comprobaciones del gas, puertas, ventanas…rezar, realizar secuencias en siguiendo un orden establecido… Muchas personas pueden identificar en sus comportamientos diarios algunos de estos síntomas de TOC, tales como revisar la estufa varias veces antes de salir de la casa, no poder realizar una tarea si no es siguiendo un orden determinado… sin embargo, será diagnosticado como trastorno únicamente cuando dichas actividades son muy angustiosas o interfieren con la vida diaria y ocupan como mínimo una hora de tiempo. Muchos de nosotros, sobre todo en momentos de tensión podemos generar pensamientos del tipo “¿Y si cogiera y tirara a mi hijo por la ventana?”, en ese momento pensamos que esto no puede pasar, que queremos a nuestro hijo y que pensarlo no supone que vayamos a hacerlo y que tener estos pensamientos no dicen nada sobre que sea un peligro o que sea una persona inestable. De esta forma este pensamiento no se convierte en una obsesión ni genera un malestar clínicamente significativo.
Según el DSM-IV las obsesiones se definen por:
1. pensamientos,
impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en
algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan
ansiedad o malestar significativos
Las compulsiones se definen por:
1. Comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente
ALGUNOS CONSEJOS PARA AFECTADOS Y FAMILIARES
§ Acérquese a un profesional de la salud: psicólogo, psiquiatra, médico y cuéntele su problema, ellos son las personas que mejor entienden lo que le pasa y pueden ayudarle § Recuerde que no es el único que padece este problema y que hay muchas personas que también tienen obsesiones y compulsiones semejantes a las suyas § No se está volviendo loco, ni es culpable ni existe alguna razón para avergonzarse Para familiares o amigos § No fomente las obsesiones y rituales ya que estos no hacen más que reforzar la conducta patológica § La persona con TOC no es culpable de su comportamiento, ni lo hace por fastidiar ni a propósito § Intente que acuda a un profesional de la salud y comience un tratamiento § Apoye todos sus esfuerzos por superar el problema y refuerce cualquier avance en la terapia
Eutrés Doctor Esquerdo, 112 Telf.: 91 552 12 22
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